20 mayo 2014

Roma: La Vía Appia Antica y las catacumbas

Via Appia Antica (Roma)
Conocida por los romanos como la 'Regina Viarium' (la reina de las carreteras), la Vía Appia Antica fue una de las más importantes calzadas de la antigua Roma. Se extiende desde Via de Porta San Sebastiano, cerca de las termas de Caracalla, hasta Brindisi, en la costa de Apulia.
Nació en el año 312 a.C. como vía de comunicación entre Roma y Capua, siendo construida mientras era censor Appius Claudius Caecus, magistrado que le dio su propio nombre. Fue realizada, totalmente adoquinada con grandes bloques de piedra volcánica, siguiendo un proyecto sorprendentemente 'moderno' ya que, gracias a un sistema de circunvalaciones, dejaba de lado los centros habitados y superaba, con imponentes obras de ingeniería, grandes dificultades naturales como la zona pantanosa de Pontina. Posteriormente fue ampliada en el año 190 a.C. para convertirse en el principal acceso a la ciudad desde el Adriático y desde el Oriente. En el año 500 la Vía Appia Antica fue restaurada por disposición del Papa Pío IV.
Actualmente alberga un parque en el cual se incluye la Muralla Aureliana y gran cantidad de restos arqueológicos, además de especies autóctonas de las colinas de Roma. Durante los fines de semana, gran parte de la Vía Apia Antica se transforma en un área peatonal. Los monumentos de Via Appia son, básicamente, las catacumbas y las tumbas romanas.

Via Appia Antica (Roma)
Los antiguos generales romanos eran grandes ingenieros. Sus fabulosas carreteras consulares salían de las "Urbs" como los radios de una bicicleta (por eso "todos los caminos conducen a Roma"). Las calzadas eran lo suficientemente anchas para que dos carros pudieran adelantarse. La Via Appia Antica fue construida en 312 a.C. por el censor Appius Claudius Caecus. Fue la primera calzada del Sur: llegaba hasta Nápoles y se extendía hacia Brindisi a lo largo de 530 kilómetros. Desde aquél puerto del Adriático y tras dos semanas de marcha desde la capital, las legiones romanas partieron hacia la conquista de su Imperio en Oriente. Todos los domingos, una parte considerable de Via Appia Antica se convierte en una zona libre de coches. Desde Via Porta di Sebastiano se puede caminar o ir en bicicleta durante varios kilómetros. Este tradicional recorrido se inicia en la Tumba de Cecilia Metella e incluye el paso por diversos monumentos y puntos de interés como el Mausoleo del Campo de Bove, la iglesia de San Nicola, la tumba de la familia Sisto Pompeo, el Mausoleo de Claudio Secondino, el Sepulcro de Séneca, la Tumba de Quinto Apulcio, entre otros.
Catacombe di San Callisto (Roma)
»» Catacumbas: 
» La antigua Roma prohibía los entierros dentro de los muros de la ciudad, motivo por el cual los primeros cristianos excavaron alrededor de unos 300 km de túneles y tumbas de varios niveles bajo los caminos que conducían fuera de ella. Más tarde, éstas fueron abandonadas y olvidadas, hasta que en el siglo XVI un labrador encontró este 'mundo de los muertos'.
Las catacumbas fueron realizadas entre los siglos I y V por los primeros cristianos. Éstos envolvían los cadáveres con sábanas blancas y los colocaban en nichos rectangulares tallados en las paredes de los túneles, que se tapaban después con sencillas losas de mármol o terracota. Para los cristianos las cámaras subterráneas cumplían la doble función de ser puntos de reunión clandestinos donde podían practicar su culto perseguido y, a la vez, almacenar reliquias importantes. Cuando los bárbaros comenzaron a saquear las catacumbas en el siglo V, los papas recogieron las reliquias, incluidas las cabezas de los santos Pedro y Pablo, y a partir de ese momento estos lugares fueron abandonados.
En la Via Appia Antica existen tres catacumbas importantes, además de otras en vías próximas, que se pueden recorrer en visitas guiadas.
» Catacombe di San Callisto (San Calixto) (Via Appia Antica, 110): Son las mayores y las más famosas. Se trata de un sitio que se extiende en un predio de 30 hectáreas rodeado de muros y con varias entradas y salidas, con 20 km de túneles explorador donde los arqueólogos han encontrado los sepulcros de unas 500.000 personas. Contienen la tumba de la martirizada Santa Cecilia (aunque ahora su cuerpo está alojada en la basílica de Santa Cecilia in Trastevere). También alberga una cripta con las tumbas de los siete papas martirizados en el siglo III.
» Catacombe di San Sebastiano (San Sebastián) (Via Appia Antica, 136): En ese sitio se venera a los apóstoles Pedro y Pablo, ya que se piensa que sus reliquias se trasladaron a este lugar seguro durante el reinado del emperador Vespasiano. Se ingresa allí a través de la basílica del mismo nombre, del siglo IV, ya fue allí donde fue sepultado el mártir San Sebastián y contiene una de las flechas que se utilizaron para matarle. En la actualidad el primer piso está completamente destruido, pero en el segundo se pueden apreciar frescos, estucos, epígrafes y tres mausoleos perfectamente conservados.
Catacombe di Santa Domitilla, Basílica Nereo y Aquileo (Roma)
» Catacombe di Santa Domitilla (Via delle Sette Chiesse, 283): Están entre las mayores y más antiguas que existen en Roma. Se encuentran en lo que era la propiedad de Flavia Domitilla, una joven noble cristiana, nieta del emperador Domiciano y miembro de la acaudalada familia Flavia, que fue desterrada por su religión. Contienen pinturas cristianas en los muros y la basílica subterránea de los mártires Nereo y Aquileo que fue construida en el siglo IV.
» Catacombe di Priscilla (Via Salaria, 430): Se trata de uno de los cementerios romanos más antiguos que se han descubierto y conserva algunos frescos de especial importancia para la historia del arte, por ejemplo, las primeras representaciones de la virgen María o de la Anunciación. Sus orígenes se remontan hacia finales del siglo II porque es allí donde descansaban los restos de la familia de Priscilla, el fundador de este lugar [Saber más en Wikipedia].
» Catacombe di Sant'Agnese (Via Nomentana, 349): Es una de las cuatro catacumbas que se ubican en la Vía Nomentana, a cierta distancia fuera de la muralla Aureliana que rodea la ciudad antigua. Un cementerio ya existía aquí, cuando los restos de Santa Inés se quemaron en este lugar. La parte más antigua en la zona norte, data del siglo II. 
Chiesa de Domine Quo Vadis? (Roma)
»» Otros edificios y espacios de interés:
» Chiesa de Domine Quo Vadis? (Vía Appia Antica): Esta iglesia fue construida en 1637 en el lugar donde, según se dice, San Pedro, huyendo de Roma, encontró a Jesucristo. El santo, sorprendido, le preguntó: 'Domine ¿Quo Vadis?' ('Señor ¿Dónde vais?') y Jesús le respondió: 'Voy a Roma para ser crucificado'. San Pedro entendió sus palabras y regresó a Roma para afrontar el martirio. En la cercana iglesia de San Sebastiano está la losa de piedra con la supuesta huella de Cristo.
» Mausoleo delle Fosse Ardeatine (Via delle Sette Chiesse): El Mausoleo de las  Fosas Ardeatinas es un monumento-museo que conmemora la resistencia de la ciudad contra los alemanes. La noche del 24 de marzo de 1944, las fuerzas nazis condujeron a 335 prisioneros al azar a una cantera abandonada al sur de Roma y los fusilaron a quemarropa como represalia por la muerte de 32 soldados alemanes. Entre las víctimas, que no tenían nada que ver con aquellas muertes, había curas, oficiales, unos 100 judíos y hasta un muchacho de 14 años. El emotivo mausoleo honra a los muertos.
Mausoleo di Cecilia Metella (Via Appia Antica) (Roma)
» Tomba di Cecilia Metella (Via Appia Antica, 171): Es la más célebre lápida sepulcral de la Via Appia Antica, encontrándose una sección original de la misma cerca de ella. La noble romana a la que está dedicada esta tumba estuvo vinculada por nacimiento y por boda a dos de las más ilustres familias romanas de la época republicana: el padre Quinto Cecilio Metello fue cónsul, derrotó la flota de los piratas y conquistó isla de Creta; el marido, hijo de Craso, siguió a César a la Gallia entre el 57 y el 51 a.C. y ostentó importantes cargos públicos. En la Edad Media este mausoleo fue usado como parte del castillo de la familia Caetani, convirtiéndose en el torreón principal de defensa. 
» Columbarium (Via Appia Antica, 87): A pesar de su nombre, no se trata de un palomar sino de un antiguo depósito de urnas donde los romanos guardaban las cenizas de sus libertos. Actualmente alberga el restaurante 'l’Hosteria Antica Roma'. La cámara mortuoria, con los nichos alineados en las paredes, está al aire libre.
»» Otras entradas de Roma en el blog: » Roma: Trastevere » Obeliscos de Roma » Roma subterránea
»» Bibliografía: » Roma (Guías Lonely Planet) » A pie por Roma (RBA Ediciones/National Geographic) » A pie por Roma (RBA Ediciones/National Geographic) » Roma (El País-Aguilar)
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